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Puno: calendario festivo PDF Imprimir E-mail


3 de enero Yunguyo Fiesta de El Dulce Nombre de Jesús
6 de enero Ilave       Fiesta de Alasitas
18 de enero Isla Amantani Fiesta de la pachamanca
18 de enero Isla Amantani Fiesta de la pachamanca
2-11 de febrero Puno       Fiesta de la Virgen de la Candelaria
Febrero Toda la región            Carnavales
Marzo (móvil) Toda la región    Semana Santa

2-4 de mayo Puno                  Fiesta de las Alasitas
3 de mayo Toda la región        Fiesta de las Cruces
28 de mayo Diversas provincias Fiesta del Espíritu Santo
16 de junio Pucará                 Fiesta de Pucará y escenificación del Jatun Nakaq
24 de junio Toda la región       Fiesta de San Juan
24 de junio Diversas provincias  Fiesta del Inti Raymi
29 de junio Juli, Acora, Zepita  Fiesta del patrón de San Pedro
16 de julio Pomata, Lampa       Fiesta de la Parona Virgen del Carmen
24-26 de julio Isla Taquile, Pomata, Santiago de pupuja Fiesta del Patrón Santiago
6 de agosto Yunguyo             Fiesta de la Virgen de Asunción
8 de setiembre Chucuito         Fiesta de la Virgen de la Natividad
24 de setiembre Diversas provincias                             Fiesta de la Virgen de las Mercedes
Setiembre (móvil) Sillustani      Fiesta de Cápac Ccolla
Octubre (móvil) Pomata          Fiesta de la Virgen del Rosario
10 de octubre Yunguyo Yunguyo                               Fiesta de San Francisco de Borja
1 de noviembre Toda la región Fiesta de todos los Santos
4 de noviembre Puno             Aniversario de la fundación de Puno
4 de diciembre                      Chucuito Feria de las Alasitas
8 de noviembre Lampa           Festival de Santa Lucía
22-28 de diciembre Puno       Feria de miniaturas
25 de diciembre Toda la región Navidad

PRINCIPALES FESTIVIDADES

LA VIRGEN DE LA CANDELARIA

“No creemos que exista en América un acontecimiento comparable, en cuanto a las danzas y música, como la fiesta de la Virgen de la Candelaria de Puno”, José María Arguedas.

El 2 de febrero comienza la festividad más importante del calendario de la región Puno: La Virgen de la Candelaria (Mamacha Candelaria); en realidad se celebra en todo el Altiplano y su santuario principal se encuentra en Copacabana, Bolivia.

Como sucede con otras festividades, la Virgen de la Candelaria es una festividad sincrética: Contiene elementos propios de la religión cristiana, como por ejemplo la imagen de la virgen, y de la religión indígena, pues su culto está asociada a la Pachamama (culto a la tierra).

A los diversos actos de preparación religiosa se le denomina “novenario”, porque son nueve los días en las cuales se dedican a cantar misas, decorar suntuosamente la iglesia de San Juan -sede del culto en la ciudad de Puno- y vestir con lujosos atuendos a la imagen.

Sobre el origen de la imagen existen dos leyendas: la primera cuenta que María se apareció ante un nativo que se encontraba en un terreno del cerro Huajsapata. La segunda, que la Virgen salió de las aguas del lago Titicaca, al igual que la leyenda de Manco Cápac y Mama Ocllo, fundadores del imperio incaico. Pero según los historiadores la imagen fue traída al Perú desde España en 1580.

Durante ocho días los puneños no descansarán en la ciudad. Se inaugura con un estrépito de cohetes y camaretas, y en la tarde la Virgen sale a recorrer las calles. A lo largo del trayecto se levantan altares para rendirle homenaje. Encabezado por el obispo, todo el pueblo se reúne para manifestarle su fe y devoción.

A pesar de que el mestizaje se acentúa cada vez más en la fiesta, sigue predominando la presencia indígena. Esta se observa sobre todo en las danzas como las choquelas, los pulis-pulis, los chirihuandos o los ayarichis.

Pero en la fiesta también se lucen los sicuris, grupo de músicos que tocan los sicus o zampoñas (formado por dos filas de tubos) y los wankaras (grandes bombos). Igualmente atractivos son las extravagantes máscaras, el intenso colorido de los trajes típicos, el aroma y el sabor de los platos típicos.

El octavo y último día la Virgen se acerca a las puertas del templo para despedirse de sus feligreses hasta el próximo año.

La Virgen de la Candelaria también es venerada en otras ciudades como Arequipa, Áncash, Apurímac, Cusco y Lima. 

LA DIABLADA

Se calcula que son 300 las danzas que existen en Puno. Una de las más extraordinarias y deslumbrantes es a la que se le conoce como la Diablada. El estudioso y cultor del folclore de Puno, el doctor Enrique Cuentas Ormachez, la define “como una danza mestiza, urbana, mágica-religiosa y mimética” que se baila para venerar a la Virgen de la Candelaria.

La danza se originó en el siglo XVI con el proceso de catequización que los jesuitas llevaron a cabo desde Juli. Estos explotaron las inclinaciones de los indígenas hacia el canto y la danza y les enseñaron una en la que se representaban los Siete Pecados Capitales y el triunfo de los ángeles sobre los demonios. Son los Caporales (o los diablos mayores) y el Arcángel San Miguel los personajes principales, quienes van acompañados de un séquito de diablos menores, chinadiablas y la cachu-diabla. El Viejito, el Piel Roja, el Esqueleto Danzante, los Osos y otros completan el conjunto.

La vestimenta del Diablo Mayor es suntuosa, está conformado por una camiseta de algodón, una pechera, una faja ancha y un faldón dividido en cinco partes. Complementa el vestuario una capa de terciopelo. Todas las prendas están adornadas con hilos de plata, pedrerías, flecos y monedas. Una máscara de belleza impresionante corona la indumentaria.

Sobre las máscaras, Óscar Aramayo, escritor puneño, dice lo siguiente: “Las máscaras son tan antiguas como la creación de su cultura y son parte de la escritura de la vida social de sus pueblos, se remontan a diez mil, quince mil años de antigüedad”. En cuanto a las máscaras que se utilizan en la Diablada, dice el doctor Enrique Cuentas: “lleva gran número de adornos, sobresaliendo siete pequeñas caretitas que simbolizan los pecados capitales. En la parte superior porta una corona; ésta denota la influencia occidental”.

Con doble faldón y blusón de seda blanca bordados de oro, plata y lentejuelas, y con alas, se encuentra la contraparte del demonio, el arcángel. Un casco de centurión romano, una espada en la mano derecha y un escudo en la izquierda completan su vestimenta.

 

MÚSICA Y DANZA DE PUNO

Debido a la riqueza de sus festividades y danzas, Puno es considerada la capital folklórica del Perú. Posee cerca de 300 danzas cuyo vestuario, música, máscara y coreografías difieren entre sí.

Las danzas se pueden clasificar en tres grupos:

1) Danzas Prehispánicas
2) Danzas Coloniales
3) Danzas Republicanas

Danzas Prehispánicas

Entre las danzas prehispánicas más destacadas están: la Aymatha, que se utiliza para rendir culto a las chacras de sus mayores; la Hualtha, danza que se practicaba en la época Inca; la llumitha, relacionada con la maduración de las sementeras; la Markheta, danza que consiste en agarrase las manos y formar un círculo, con hombres o con hombres y mujeres; la Sacapaniquirquitha, cuya particularidad consistía en que los danzantes se colocaban cascabeles en las pantorrillas.

Una de las danzas más antiguas de la región andina es la Llamerada. Es la danza de los pastores y de los conductores de llamas. Según Guamán Poma de Ayala, en el período incaico, “El Canto del Inca llamado Uraricsa Araui, canción del Hacedor, se cantaba en las fiestas que tenía el Inca, en ellas se cantaban y bailaban Uraricsa con el Puca llama o llama de color rojo.

Se entonaba el canto imitando el grito suave emitido por este animal. Se repetía varias veces acompasadamente y poco a poco, por una media hora, resultando un canto caracterizado por el y-y-y emitido por la llama, que será entonado simultáneamente por el Inca que decía “Yn” varias veces, conservando un ritmo y tonos apropiados, interrumpido frecuentemente por coplas que cantaban siempre las Coyas y las Ñustas, quienes primero entonaban en voz alta, para ir bajando poco a poco, hasta obtener un tono suave que se distinguía a la Uaricsa y al Araui”.

Aún hoy en día se sigue bailando. Se danza por parejas de hombres y mujeres ataviados con vestimentas de colores. Los hombres portan una honda ccorawa, con la que arrea las llamas, y las mujeres una rueca que les sirve para el hilado. Una banda, con pinquillos y tambores se encarga de la música, que suele ser cadenciosa y alegre. El baile trata de imitar el paso de llama así como el sonido que emite.

Otra danza que merece mención aparte es los Maris (o Cariwis), en homenaje al dios del rayo, del relámpago y del trueno, en la cual se le solicita el envío de lluvias. En esta danza, los danzantes simbolizan al dios del rayo con una maza en la mano izquierda y una honda, con el cuerpo ataviado de estrellas.

Danzas Coloniales

Huellas de la presencia de la raza negra en Puno (provincias de Puno, Chucuito y Huancané) se pueden percibir en algunas de las danzas del folclor puneño. Así, tenemos los Tundiques, La Morenada, los Phusa-Morenos.

Los esclavos negros aprendieron a tocar los instrumentos musicales de los indígenas: la phusa y el sikus. Los dueños y dueñas apoyaban la conformación del conjunto, pues éstos los representaban en las fiestas patronales. Cada familia noble trataba de demostrar su alto rango con la mejor presentación de sus Phusa-Morenos.

Danza Republicana

Destaca la pandilla puneña, que, al igual que las danzas del carnaval, le rinde homenaje la Madre Tierra, en los meses de febrero o marzo. Las mujeres bailan con sus vestidos más elegantes: un sombrero de tipo hongo, un par de grandes y valiosos aretes de oro, blusas, cuatro enaguas, una fina pollera y botas que les llega a la pantorrilla. Los hombres usan sombrero alón, pantalones blancos, sacos de color oscuro y un mantón de Manila en el cuello.