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¡Ay! La Costa Verde PDF Imprimir E-mail

por Mariana Alegre

Por su vista al océano Pacífico, la Costa Verde es un espacio privilegiado. Sin embargo, su valor no ha sido tenido en cuenta sino hasta hace un par de décadas. Solo cuando los inversionistas de Larcomar materializaron su centro comercial es que la ciudad recordó que a la Costa Verde no había que darle la espalda. Lamentablemente, la falta de visión sobre qué hacer con ella y el malecón ha generado un espacio que más parece un Frankenstein. La Costa Verde acaba siendo una mezcla de usos contradictorios y unas expectativas mal manejadas.

La Autoridad de la Costa Verde, que es presidida por el alcalde de Lima y a quien acompañan los alcaldes distritales, ha esbozado en varias ocasiones una Visión de la Costa Verde que ni se ha mantenido estable ni ha logrado recoger el interés ciudadano de usar el borde marino como un espacio público de calidad.

Adicionalmente, las características físicas del suelo y los riesgos de fenómenos naturales como terremotos y tsunamis complejizan la gestión de la Costa Verde y generan opiniones encontradas sobre el tipo de usos que deberían darse en dicho espacio. La Costa Verde además, carga con la condición de intangibilidad de sus acantilados, a la que distintas autoridades locales han hecho caso omiso, asignando permisos y licencias a locales con dudosos expedientes legales.

A la Costa Verde se le sigue metiendo mano. Al escándalo de inicio de año con la implementación del tercer carril se le suma el anuncio de la construcción del nuevo hotel y de la pasarela peatonal. Pareciera que a la Costa Verde siempre se le está haciendo algo y nunca los limeños se sienten satisfechos con estos cambios. Es por ello que quizá corresponda hacer una pausa y que las autoridades convoquen a especialistas y ciudadanos para, luego de un proceso legítimamente participativo, podamos contar con una visión de la Costa Verde que permita el desarrollo y la explotación de este espacio público para beneficio de toda la ciudad de Lima.

Si esto no ocurre, tendremos lo de siempre, autoridades locales y metropolitanas que propondrán obras que no respondan a un horizonte claro. Se implementarán soluciones parciales y limitadas y se generarán otros problemas que luego nos costará caro resolver. La Costa Verde está tan manipulada y tan zarandeada que ahora, lo único que resta es devolverle algo de su dignidad.18 octubbe 2015. peru21.pe