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Cómo elegir un colegio para mi hijo PDF Imprimir E-mail

.Llega la época de matriculaciones en los colegios y con ella la preocupación de muchos padres que llevarán por primera vez a sus hijos a la escuela el próximo septiembre. Un dilema que a más de uno le genera cierta ansiedad. ¿Bilingüe o no? ¿Religioso o laico? ¿Público o privado? ¿El de al lado de casa o ese tan bueno con un método pedagógico propio que está muy lejos?.

Con el asesoramiento de Jorge Casesmeiro, pedagogo y asesor del Colegio Profesional de la Educación; y Enrique Castillejo, presidente del Colegio Oficial de Pedagogos y Psicopedagogos de la Comunidad Valenciana, queremos darte algunas claves para que tu elección sea lo más acertada posible.

Casesmerio las resume todas en una frase: «No existe un mejor colegio sino un colegio mejor para mi hijo».

-Nivel de preparación académica del centro. Es importante que los padres soliciten información sobre el programa educativo y la preparación de sus profesores (qué titulación tienen, si se estimula su formación permanente). También es necesario saber si cuenta con algún certificado de calidad y los resultados de los alumnos en Selectividad o en pruebas de conocimientos como las que hace la Comunidad de Madrid en 6º de Primaria. Sin embargo, hay que tener cuidado con los rankings que se hacen en algunos medios de comunicación. Pueden ser orientativos, pero nunca definitivos para tomar una decisión. Otra buena fuente de información son los padres que tienen hijos en el centro.

 

-Idiomas. Ambos pedagogos coinciden en que es fundamental que el colegio ofrezca un buen nivel de inglés. Si es bilingüe, mejor. Antes solo disfrutaban de esta ventaja en escuelas muy exclusivas, pero ahora también existen colegios públicos bilingües.

-Ideario del centro. Deben tenerse muy en cuenta las variables ideológicas, morales y religiosas del colegio. «Hay que preguntarles qué proyecto de hombre buscan educar», señala Casesmeiro. Lo ideal es que estén en sintonía con las ideas de los padres para evitar futuras disensiones. «Si llevas a tu hijo a un colegio católico, no puedes quejarte después porque le obliguen a cantar villancicos en Navidad», advierte Castillejo.

-Proyecto educativo. Otro punto en el que los padres deben fijarse es en cómo transmiten los conocimientos: qué modelo de aprendizaje utilizan (más memorístico o de trabajo continuo) y si tienen alguna orientación pedagógica concreta. También es bueno tener referencias sobre los puntos fuertes del centro: si destaca por su formación musical, nuevas tecnologías, matemáticas, deportes, oratoria...

En caso de que cuenten con un método pedagógico alternativo, los padres tendrán que corroborar primero que está certificado por el Ministerio de Educación, implicarse más en el seguimiento de los estudios y comprobar que en cada etapa se cumplen los objetivos que marca el ministerio.

Si están pensando en llevar a su hijo a un colegio extranjero (como el Liceo francés, el Colegio Alemán o el Instituto Británico) tienen que ser conscientes de que están vinculando a su hijos no sólo con otra lengua sino con una cultura y un sistema educativo distinto. «Yo recomendaría a los padres que pensaran primero qué vinculación tienen ellos con esa cultura y si van a poder ayudar a sus hijos en los estudios», advierte Casesmeiro.

-Gabinete de orientación psicopedagógico. El colegio debe contar con uno que esté atendido por profesionales titulados. Para los expertos consultados por ABC es una variable innegociable porque, a través de este departamento, se ofrece orientación al niño, se detectan problemas de aprendizaje o conducta y se asesora a los profesores sobre cómo abordar la diversidad en las clases.

-Visitar el centro. Es imprescindible si queremos hacernos una idea del colegio lo más cercana posible a la realidad. No se trata sólo de pedir información si no de comprobar «in situ» lo que nos están ofreciendo. Lo ideal es concertar una cita para conocer al director y al orientador, poder visitar las aulas y ver a los alumnos en las clases y en el patio o conocer la labor de la asociación de padres.

-Niños por clase. Por lo general, en las aulas españolas, según el nivel educativo y el colegio, suele haber entre 20 y 30 niños por aula, pero «lo ideal en la educación -señala Casesmeiro- es que cuanto más personalizado mejor, porque cada uno tiene su estilo cognitivo y procesa a distinta velocidad».

-Distancia. Que esté cerca de casa es un factor positivo, pero no definitivo para elegir colegio. Si se está pensando en un colegio que esté lejos, los padres deben plantearse si serán capaces de conciliar esa distancia con su ritmo de vida sin que genere un trastorno en la familia, si existe una ruta que funciona bien o si alguno de los padres puede ir a buscarlo y si tiene un buen servicio de comedor.

-Actividades extraescolares. Es importante que el colegio las ofrezca para que el niño pueda desarrollar otras competencias y habilidades. Pero, cuidado, las actividades extras tienen que ser gratificantes para el pequeño no una manera de aparcarlo hasta que los padres salgan del trabajo. EFE



Cuando el precio no es determinante
 
 Otros criterios para elegir un colegio.

Muchas veces los padres de familia nos preguntan cuáles son los criterios para elegir el mejor centro educativo. La respuesta es: depende de los que los padres buscan para sus hijos. En ese sentido no hay un mejor colegio, sino el más afín a nuestros intereses y valores. En este artículo ofrecemos algunas pautas generales para que su decisión se adecue lo más posible a estos criterios.

 Los criterios para seleccionar el colegio de nuestros hijos se componen de muchos factores, como son los valores que promueve, el proyecto educativo, el personal docente y administrativo que lo integra, los costos, la enseñanza personalizada, la posibilidad de participación de los padres, los horarios y la disciplina que se imparte, la infraestructura con la que cuenta el plantel (además de los ambientes que lo rodean) y los criterios de admisión.

Acaso la forma menos complicada de elegir un colegio sea prolongando la tradición familiar, es decir, poniendo a los hijos en el centro educativo de uno de los padres, lo cual brinda la seguridad de lo conocido. Asimismo, las referencias de amigos o familiares sobre un centro educativo deberían jugar un papel muy importante a la hora de tomar una decisión final. Sin embargo, por extraño que parezca, estos “atajos” no suelen darse con la frecuencia que uno esperaría, por la sencilla razón de que las otras variables, sobre todo la de costos, juegan un papel crucial en esta etapa resolutiva. Es por ello que, en este artículo, hemos pensado en un padre de familia que ha decidido barajar otras opciones teniendo en cuenta criterios fiables que le pueden dar relativa seguridad a la hora de decidirse.

Dicho esto, es importante definir cuáles son los valores más importantes en la familia, aquellos que, como padres, no estamos dispuestos a renunciar. Estos valores no son homogéneos, cada familia otorga particular importancia a determinados temas; así, para unas el colegio deberá ser bilingüe, para otras los padres de familia deben tener un estilo similar al propio; unos se decidirán por la disciplina, otros por los costos; unos padres de familia preferirán una formación religiosa, mientras otros tendrán en cuenta, más bien, la distancia del colegio con el hogar. Como se ve, esta falta de homogeneidad en los criterios de selección hacen de cada familia un caso particular al punto que lo que es bueno para unos padres, no necesariamente lo es para otros.

Lo ideal es encontrar un justo equilibrio, un colegio que no sólo colme nuestras expectativas como padres de familia sino que también pueda ser un segundo hogar para nuestros hijos. Hay que tener en cuenta que al colegio no se va a sufrir, sino a aprender en un ambiente cálido y estimulante. A continuación, les brindamos algunos consejos sobre lo que deberían considerar cuando visiten un colegio, las cosas que deben preguntar y los detalles que no deben pasar inadvertidos.

¿Quién entrevista?
Es importante tener en cuenta quién recibe a los padres cuando llegan a la entrevista. No es lo mismo ser entrevistado por la secretaria, que por el director o alguna autoridad similar, pues no se trasmitirá de la misma manera el proyecto educativo. Precisamente, uno debe conocer, escuchar y evaluar a quien lidera. El tiempo de la entrevista también cuenta, es desagradable cuando a uno lo atienden como si estuvieran apurados o pendientes de otra cosa. No hay tiempo fijo, pero debe ser el suficiente como para que los padres de familia aclaren todas sus dudas.

Valores comunes
Todo colegio tiene un ideario, compuesto de valores que promueve y que definen su concepción del hombre y de la educación en general. Los padres de familia, como acabamos de mencionar, ya saben lo que están buscando en ese aspecto. Luego, es fundamental saber si los valores que maneja la familia son concordantes con los de la institución que estamos visitando. No hay que olvidar que los proyectos transmiten valores, y de acuerdo con ellos cambia el perfil del alumno que egresará de esa institución. Asimismo, es recomendable que el ambiente del colegio sea socialmente similar a la realidad que el niño vive en su casa.


Proyecto educativo
Un proyecto educativo supone un desarrollo del perfil del alumno. Las cuestiones que abarca este proyecto incluyen la enseñanza de idiomas (si es bilingüe o son algunas horas de clase), el desarrollo de actividades especiales (talleres, vida al aire libre, apertura hacia fuera), el apoyo a alumnos con bajo rendimiento, visitas educativas (museos, exposiciones, lugares históricos), etc.

La mayor parte de los colegios especifican en un documento los alcances de su propuesta educativa y el modelo de niños y jóvenes que esperan formar, cuál es su política al respecto, el porcentaje de horas dedicadas a las principales materias, los sistema de evaluación, método de enseñanza, importancia dada a los idiomas, etc. Por todo ello, es bueno saber cómo el colegio se ocupa de los contenidos, la metodología de trabajo que emplea con los alumnos y los proyectos que llevan a cabo.

Personal docente y administrativo
Tan importante como el proyecto educativo son los recursos humanos con los que cuenta el colegio para realizarlo, empezando por el equipo directivo y docente. En lo posible, averiguar cuál es la formación que tienen los docentes y cuál es el criterio empleado para su selección. También es conveniente saber si el colegio se preocupa por capacitar a sus maestros. Es deseable que los profesores tengan títulos específicos en las materias que imparten, así como en las edades con las que trabajan. Asimismo, es bueno saber si el colegio se maneja con asesores por área, los cuales capacitan a los maestros.

Un detalle que conviene tener en cuenta es la cantidad de años que laboran los profesores en el plantel, lo cual es un índice de la continuidad y experiencia que detentan. Pregunte desde hace cuántos años trabajan los profesores y si hay mucha rotación. Si los docentes están hace mucho tiempo, seguramente se sienten cómodos y trabajan mejor. Se espera que haya un alto porcentaje de profesores que lleven bastante tiempo en el colegio.

Los recursos humanos también incluyen al personal administrativo, coordinadores, personal auxiliar, el departamento psicopedagógico y el servicio médico de emergencia.

Costos
Para muchos padres, los costos son acaso el factor más importante a la hora de tomar una decisión, sobre todo si la familia es numerosa o proyecta serla. El gasto anual se compone fundamentalmente de la matrícula y de las cuotas mensuales o pensiones. Hay que preguntar qué incluyen estos pagos y por cuáles conceptos hay que hacer desembolsos adicionales, como es el caso de los materiales, los talleres o los viajes de conocimiento. Asimismo, hay que averiguar cuál es el pago mínimo en los años correspondientes y la progresión de las cuotas entre niveles.

Enseñanza personalizada
La enseñanza personalizada alude a la cantidad de alumnos por aula. Lo recomendable es que, en ningún caso, exceda de 30 alumnos. Por lo general, cuando un colegio ofrece este tipo de enseñanza, la cantidad de alumnos no supera los 15 estudiantes. La ventaja de este sistema es la atención dedicada que puede brindar el profesor a cada alumno, pues de esta manera puede monitorear mejor su aprendizaje y detectar rápidamente las dificultades en el aula. La desventaja, según cada familia, es que el costo por concepto de mensualidad aumenta.

Participación de los padres
No todos los padres pueden asumir igual grado de compromiso sobre la participación que se espera de ellos en el colegio, así como no todos los colegios esperan que los padres se involucren de la misma manera. Hay grandes diferencias al respecto: algunos colegios sólo permiten que los padres ingresen para las reuniones anuales, mientras otros estimulan la participación. Por ello es recomendable averiguar las frecuencias de las reuniones de padres, la posibilidad de pedir entrevistas con docentes o directivos, y el contacto, en general, de los padres con el colegio. Por ejemplo, una institución que convoca mucho a los padres, puede terminar generando culpa si es que estos trabajan con un horario muy rígido, sobre todo si tienen niños en Nivel Inicial. También es importante indagar sobre si hay escuelas de padres, encuentros o reuniones.

En el caso específico de los más pequeños, en donde la inclusión y participación de los padres es fundamental, es muy importante saber si el nido funciona como una comunidad educativa o si es un espacio para dejar al hijo.

Canal de informaciones
Según se disponga de los recursos, hay colegios que permiten que los padres de familia estén permanentemente enterados del rendimiento de sus hijos, las tareas que traen a casa, las notas de sus exámenes y las actividades propias del desarrollo de la currícula. Por lo general, el colegio informa ampliamente de la modalidad que dispone para este canal de informaciones. Adicionalmente, debería ser capaz de informar a los padres sobre si a su hijo le pasa algo que no advierte en casa, si se ha lastimado o si ha intervenido en una pelea. Es importante saber que la institución educativa lo pondrá al tanto de cualquier cosa fuera de lo común que ocurra.

Actualmente, muchos colegios hacen uso de la intranet para establecer un contacto mucho más cercano con los padres, donde estos pueden monitorear día a día el progreso de sus hijos. Este recurso complementa notablemente al tradicional cuaderno de comunicaciones, en el que los alumnos o la maestra consignan las actividades diarias, anotaciones disciplinarias o pedidos a los padres de familia.

Horarios y disciplina
Aparte de la hora de entrada y salida, la cantidad de horas dictadas y los respectivos descansos, los horarios incluyen las tareas previstas o las actividades que se desarrollan fuera del tiempo habitual. Por ello, es recomendable hacer una visita al colegio en horas de clase y observar si los niños están contentos, motivados y si trabajan en orden. Aproveche para preguntar por las actividades extracurriculares.

En cuanto al manejo de las cuestiones disciplinarias, pregunte qué pasa si un alumno muestra mala conducta, cuáles son las estrategias para enfrentar el problema, el tipo de sanciones previstas o si citan a los padres. El manejo de los problemas de conducta es un indicador de la filosofía del colegio. No es lo mismo consignar la falta en el cuaderno de comunicaciones, que conversar con el alumno sobre ella y ver cómo puede corregirla.

Infraestructura
La infraestructura hace referencia al espacio físico y sus instalaciones. Es recomendable observar el edificio y sus dimensiones, las aulas, el equipamiento, orden y limpieza, las áreas de recreación y las áreas verdes. Asimismo, debe constatar la seguridad interna (escaleras, ascensores, etc.) y la externa (vigilancia). En el caso de los niños pequeños, el ambiente debe ser motivador y muy seguro.

En cuanto al equipamiento por áreas de estudio, es conveniente que le muestren los laboratorios con los que cuentan (física, química, biología, inglés), las instalaciones deportivas (canchas de fútbol, básquet, voleibol, piscinas, etc.), los espacios dedicados a los talleres artísticos y las salas de cómputo.

Ambiente
Nada de lo dicho se compara a caminar por el lugar una y otra vez, no permita que se lo cuenten. Hay que prestar atención a lo que uno siente cuando ingresa en el colegio. La intuición de padres es fundamental para detectar un buen ambiente o una tensión inesperada. Las instalaciones hablan mucho de un centro educativo, observe si se puede percibir la presencia de los alumnos en las aulas fuera del horario de clases, es decir, los trabajos expuestos en las paredes, los logros resaltados, las actividades pendientes, etc.

Admisión
Este aspecto alude a las condiciones de ingreso. Es bueno tener muy claro el circuito de admisión y las pautas de ingreso a la institución, como por ejemplo los exámenes de nivel, las entrevistas con la psicóloga, etc. Los padres deben asumir de antemano que no en todos los colegios su hijo podrá ser admitido, por lo cual es recomendable que barajen tres o cuatro opciones.

Referencias
Las referencias son acaso el medio más fiable para indagar sobre la calidad de un centro educativo, pues nos permite elaborar una primera lista de colegios que podríamos considerar. Pregunte a sus familiares o a sus amigos con hijos y averigüe sobre la experiencia que han tenido con diferentes colegios y por qué están o no satisfechos. Anote los factores que para usted son importantes (por ejemplo, formación religiosa, actividades extracurriculares, excelencia académica, deportes) y haga consultas específicas. Educación al futuro.