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Política con mal humor PDF Imprimir E-mail

Eliane Karp se comparó con personaje de película Valiente tras presentación en el Congreso

por Erasmo

HISTERIA Y CIRCO.- Hay que agarrarse. La civilización del espectáculo ya llegó a la política peruana. Y, como los programas de la farándula, al parecer ha llegado para quedarse. Una prueba de ello es la presentación de Eliane Karp ante la Comisión del Congreso. No pocos tuvieron la sensación que los parlamentarios quisieron lucirse con ella ante las cámaras, pero terminaron barridos por la ex Primera Dama.

Cayó el premier de la desafortunada alusión a la supuesta histeria de la población sobre la inseguridad ciudadana. O sea, no tenemos motivos para estar atemorizados porque la delincuencia se ha apoderado de las calles. Por este camino no estaría descaminado decir que no se debe poner mano dura a la delincuencia sino que la población debe ir al psiquiatra para tratarse la histeria. Según aducen malvados agoreros, el ex Premier iba a quedarse hasta Navidad, pero su desacierto lo quemó en Halloween. Aunque también es cierto que los primeros ministros están hechos de plomo, es decir para quemarse como fusibles a la primera sobrecarga.

Se dice que su frase sobre la histeria fue en realidad lanzada contra los políticos de la oposición —que se cuelgan de cuanto pueden para debilitar al gobierno—y que se magnificó saliéndose de contexto. ¿Pero qué pasa si la oposición tiene razón en este caso? La moraleja sería que no se puede ni condenar al diablo si uno está en el centro de la política sin atenerse a las consecuencias. La prueba es que el destacado jurista Diego García Sayán viene diciendo desde hace tiempo que hay una exageración en el tema de delincuencia (ver http://www.larepublica.pe/columnistas/atando-cabos/crimen-tres-grandes-distorsiones-07-03-2013) y, que se sepa, nadie ha puesto el grito en el cielo por eso, pese a su discutible punto de vista.

Nuestra opinión es que sufriendo este atroz purgatorio de la delincuencia no debemos alegrarnos por no estar en el infierno.